Más reflexiones (a horas intempestivas)

Hoy no tengo excusa para el insomnio. Al menos, la excusa no tiene forma de polilla que me agobia con sus chasquiditos en la oscuridad… Las aventuras nocturnas de Marina VS La Polilla… Pero esa es otra historia.

"Sol ardiente de junio", Frederic Leighton
“Sol ardiente de junio”, Frederic Leighton

Proceso del insomnio -veraniego- y cómo reconocerlo:

Es curioso. Al acostarte, ya hay algo que te indica que no vas a poder dormirte. Una idea, o ideas, que te obsesionan. Y vueltas. Y ataques sucesivos al vaso de agua, que nunca está suficientemente fría. Se acaba… Te levantas a por más. Calor, calor. Abres la ventana y vuelves a cerrarla -ventajas de vivir frente a la M-30: es como si los coches pasaran frente a tus narices. Adoptas una posición y esperas. Y cuando crees que has esperado suficiente, y te das cuenta de que sigues despierta, te da por mirar el reloj y… ¡sorpresa! ¡Ya han pasado dos horas!

Dos horas dando vueltas. Debería existir una tecla para desconectar el cerebro.

Hoy me ha dado por pensar en la maldad humana… ¿existe? Creo que sí, por mucho que me cueste aceptarlo, porque no lo entienda.

Otras veces, nos limitamos a juzgar mal. Prefiero ser ingenua a ser malpensada… pero a menudo, resulta inevitable.

Por último, está la gente que se pierde… Perderse lentamente es mirar el abismo. Como en ese cuadro de Caspar David Friedrich, Viajero frente a un mar de nubes, con el que siempre ilustran el período del Romanticismo en los libros de Lengua y Literatura del instituto -viva la originalidad. Es terrible ser testigo del naufragio de alguien y sentir que no puedes hacer nada para evitarlo.

"Viajero frente a un mar de nubes", Caspar David Friedrich
“Viajero frente a un mar de nubes”, Caspar David Friedrich

Yo también me encuentro a veces un poco perdida, aunque digan que lo de perderse es algo que caduca al terminar la adolescencia. Pero no creo estar mirando el abismo: para eso todavía queda. Soy, más bien, como la chica de la canción de The Doors, “You are lost, little girl”.

Ya he divagado lo suficiente… Haré un segundo round contra el insomnio, con este último pensamiento en la cabeza:

El amor nos vuelve vulnerables -para bien o para mal.

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Reflexiones, recitales y sueños

A veces, para comprender una realidad social a gran escala basta con desplazarse a un plano más cercano, más pequeño, más asequible.

En las últimas semanas, he sido testigo de la voraz –y veraz- lucha en un colegio público por el puesto de dirección.

No quisiera entrar en detalles… Pero Vito Corleone resulta un principiante frente a lo que allí se ha fraguado –y ojo, solo por una de las partes.

Finalmente, la honradez ha sido recompensada, por una vez, en España…

Pero no puedo imaginarme qué pasará a gran escala –partidos políticos, cargos de Estado- si esto ocurre, simplemente, en un colegio… El Poder, señores, que tienta demasiado.

Fotograma de "El Padrino" (Francis Ford Coppola, 1972)
Fotograma de “El Padrino” (Francis Ford Coppola, 1972)

Cambiando de tema, dejo aquí las fotos del recital poético que ofrecí ayer, 12 de junio, en el madrileño Centro cultural Paco Rabal. Agradezco desde aquí su interés al grupo de poesía de Vallecas Poekas, en especial a Elena Moratalla, por difundir la noticia de mi recital, y a Martín Lozano y Maribel Alonso, que tuvieron el detalle de pasarse a escucharme.

Recital poético el 12 de junio de 2013 en el Centro cultural Paco Rabal. Con Maribel Alonso, de Poekas
Recital poético el 12 de junio de 2013 en el Centro cultural Paco Rabal. Con Maribel Alonso, de Poekas

Recital poético el 12 de junio de 2013 en el Centro cultural Paco Rabal
Recital poético el 12 de junio de 2013 en el Centro cultural Paco Rabal
Recital poético el 12 de junio de 2013 en el Centro cultural Paco Rabal
Recital poético el 12 de junio de 2013 en el Centro cultural Paco Rabal

Por último, os remito a mi blog Como naipe cuya baraja se ha perdido… para que leáis mi última entrada, El Escondite del Águila. Se trata de un relato que en realidad es la transcripción exacta de un sueño –lástima que no me haya conocido Buñuel, porque habría hecho negocio conmigo…

Et… c’est tout!

Sobre Lorca y más…

Federico García Lorca
Federico García Lorca

Quede esta frase como mi resumen personal de la fiebre lorquiana que ha tenido lugar hoy en Twitter como reacción a un doodle que homenajeaba los 115 años del nacimiento de Federico García Lorca. Al respecto, he escrito un artículo en A caballo en el quicio del mundo, al que podéis acceder aquí:

“Postureo” lorquiano

Para seguir actualizando marinísticamente, y dejando aparte el tema de Lorca, os remito también a las últimas tres entradas de mi blog Como naipe cuya baraja se ha perdido

La sombra

Porque hay estanterías demasiado altas, cielos demasiado bajos y primaveras que se han convertido en asesinos a sueldo disecados por el frío. La soledad te extraería tanta sangre que incrementaría tu incapacidad de vomitar estrellas en un plato de nácar. Leer más…..

Las adelfas

Hubo un tiempo en que todo lo sombrío, lo inquietante, lo pérfido; estaba representado por las adelfas. Lo demás era luz. Leer más…
Acurrucada en el mar más sombrío de la Luna, sola con el aire inexistente, consigues volver a evocar aquella antigua canción. Nada ha cambiado. Leer más…

Se cierra el telón

La Gran Vía de Madrid en los años veinte
La Gran Vía de Madrid en los años veinte

Madrid maravilloso. Yo me siento pletóricamente mundano […] Cines –Callao, Palacio de la Música, Avenida, a veces cines distantes como Goya o Royalty-, salones de té, bares –Bakanik o Sakuska- me ven a menudo.

Luis Cernuda, “Carta a Higinio Capote”, Madrid, 23 de octubre de 1928.

Pobre Luis Cernuda, si atravesara ahora, con sus trajes de importación inglesa y sus camisas exquisitas, las calles de este Madrid de comienzos de siglo, buscando reencontrarse con los galanes de la época –sus admirados John Gilbert, George O’Brien, Douglas Fairbanks. De sus cines favoritos, no queda más que el Callao. Junto al Palacio de la Prensa y al Capitol, forma parte del trío de cines supervivientes, de los trece que existían en la Gran Vía madrileña.

El que fuera el Cine Avenida es, desde 2009, un gigantesco H&M de varias plantas, que pretende resultar glamuroso, y se queda en el terreno de lo kitsch –si me pudiera leer, Cernuda añadiría que, además, la calidad de la ropa de ese sitio deja mucho que desear… Han respetado la arquitectura del antiguo cine, pero duele en el alma pasearse por él y no ver más que estanterías de ropa. Es como si H&M, y todas sus empresas secuaces, se estuvieran riendo a grandes carcajadas de aquel Madrid de finales de los años veinte. Como si el antiguo esplendor se banalizara y ridiculizara.

El antiguo cine Avenida, de Gran Vía, reconvertido actualmente en un H&M
El antiguo cine Avenida, de Gran Vía, reconvertido actualmente en un H&M

¿Y qué decir del Palacio de la Música? Construido en 1926, en la recién nacida Gran Vía madrileña, se convirtió en uno de los edificios emblemáticos del centro de la ciudad, y lo continuó siendo durante décadas, hasta que en 2008 echó el cierre definitivo porque no se sostenía el negocio. El Ayuntamiento de Madrid prometió entonces conservarlo como auditorio cultural, reconvirtiéndolo en teatro. Sin embargo, parece que en los últimos tiempos han cambiado de opinión, y se anuncia que va a ser transformado en… ¡centro comercial! ¡Qué sorpresa! Y ahí va otro como el Avenida. Existen páginas, como Salvemosloscines.blogspot.com, que se encargan de recoger firmas para salvar el Palacio de la Música.

El Palacio de la Música, en Gran Vía, 1926
El Palacio de la Música, en Gran Vía, 1926

De los cines de barrio, ni hablamos. Estos días atrás, llegaba la noticia del cierre de las míticas salas de la calle Fuencarral, referencia cinéfila obligada. Tantas veces he ido a esos cines con mis padres…

http://www.cadenaser.com/espana/articulo/desaparecen-cines-calle-fuencarral/csrcsrpor/20130503csrcsrnac_22/Tes

El pasado domingo 19 de mayo tuve ocasión –gracias al interés del poeta Antonino Nieto por mi poesía-, de participar en un acto organizado por el PSOE de Chamberí en la puerta de la sala Roxy, donde se puede leer un cartel que reza: CERRADO POR REFORMAS. Bonito eufemismo. En el acto, al que acudió el Coro de Actores y distintas personalidades del mundo de la cultura, se reivindicó una actuación municipal para proteger las salas de cine tradicionales frente a los multicines ubicados en centros comerciales. Realmente, si existieran leyes que defendieran de alguna forma estos edificios, evitaríamos perder una parte importante de la historia de Madrid.

Acto en defensa de los cines de Fuencarral, 19 de mayo de 2013. Leyendo mi poema "Technicolor"
Acto en defensa de los cines de Fuencarral, 19 de mayo de 2013. Leyendo mi poema “Technicolor”
El poeta Antonino Nieto, organizador del acto en defensa de los cines de Fuencarral
El poeta Antonino Nieto, organizador del acto en defensa de los cines de Fuencarral
Coro de Actores interviniendo en el acto en defensa de los cines de Fuencarral
Coro de Actores interviniendo en el acto en defensa de los cines de Fuencarral
El actor español Roberto Álvarez interviniendo en el acto en defensa de los cines de Fuencarral
El actor español Roberto Álvarez interviniendo en el acto en defensa de los cines de Fuencarral

Porque sí: Madrid está perdiendo su personalidad. Y la poca sensibilidad del Ayuntamiento para con la cultura madrileña no es ningún secreto: no hay más que pasar por Metropolitano y ver la ruinosa casa donde antaño vivió el Premio Nobel Vicente Aleixandre, y por donde pasó gran parte de la intelectualidad española de varias décadas.

No hay dinero, dicen. ¿Pero sí lo hay para iniciar obras inútiles y faraónicas como el célebre Madrid Río de Gallardón, y dejarnos endeudados de aquí a los próximos veinte años? Es todo muy descarado. Y no es que yo sea una romántica, que lo soy, por hacerme tanta ilusión entrar en el Palacio de la Prensa y que me guíe el acomodador, o contemplar cómo se abre la cortinilla, dejando ver la pantalla de cine. No soy yo la única romántica; todavía quedamos algunos amantes del patrimonio cultural de nuestra ciudad. Y debemos luchar para que esa parte de Madrid no muera.