Mis cinco películas españolas de terror favoritas

El 31 de octubre siempre produce polémica en España: surgen los argumentos a favor y en contra de celebrar Halloween, una fiesta que no es nacional -por mucho que en sus orígenes estuviera relacionado con la Santa Compaña gallega-, porque en España ya tenemos el Día de los Difuntos, que es el 2 de noviembre. Pero, admitámoslo: los disfraces monstruosos y las calabazas con cara tienen más tirón que los huesos de santo y los buñuelos tradicionales. A la mayoría de la gente le encanta poder convertirse por una noche en vampiro, demonio o aparecido…

No desarrollaré mi opinión personal al respecto, porque necesitaría una entrada entera, y prefiero aprovecharla para unirme a la moda de hoy y recomendar una serie de películas para aquellos que hayan escogido el cine en casa como plan halloweenero, y también para los aficionados al género de terror.

Este género posee la particularidad de suscitar grandes pasiones: existen los que lo odian y otros que lo adoramos, y el término medio es difícil de hallar -tan difícil como encontrar compañía para ir a ver un filme de terror al cine-. Es uno de los géneros con más detractores, y aprovechando esto, he decidido vivir al límite y unirlo al otro género cuya acogida tiene similares características en España: el cine español -sí, he aquí la gran paradoja-.

Por extraño que pueda parecer, el cine español se ha especializado mucho en el terror, originando grandes películas que, además de sustos, ofrecen al espectador una reflexión e incluso un cierto toque lírico. Es decir, que no se limita a presentar una serie de personajes que van recibiendo, uno tras otro, el hachazo correspondiente, como tantos aclamados títulos americanos. Hay que diferenciar una película “de sustos” de un verdadero filme de terror, que exige, necesariamente, que el terror tenga también un factor psicológico  es decir, que haya una historia detrás del “malo malísimo” de turno.

He escogido cinco títulos que -aunque seguramente me queden muchas por descubrir- considero mis favoritas dentro del cine español contemporáneo de terror. Os animo a verlas:

1) Los otros (Alejandro Amenábar, 2001)

Los otros, 2001
Los otros, 2001

Se trata de una producción hispano-franco-estadounidense, ganadora de ocho Goyas y protagonizada por Nicole Kidman, que ya se ha hecho un hueco a nivel internacional  entre los títulos más aclamados del género.

En el año 1945, nada más acabar la Segunda Guerra Mundial, Grace se traslada a una sombría mansión junto a sus hijos, Anne y Nicholas, para aguardar la llegada de su marido, que ha estado combatiendo en el conflicto. Los niños poseen una extraña enfermedad que les vuelve fotosensibles, vulnerables a la luz del sol, la cual podría llegar a producirles la muerte. Por ello, Grace debe cuidar de que las cortinas siempre estén cerradas y no entre una gota de luz natural en las habitaciones.

La aparición de dos siniestros sirvientes coincide con la llegada de los fenómenos paranormales, las voces, las presencias extrañas. Desde ese momento, Grace deberá avanzar en medio del entorno oscuro y opresivo que la rodea, luchando contra sí misma para finalmente resolver el misterio que le permita averiguar quiénes son realmente “los otros”. Porque, verdaderamente… ¿ella quiere descubrirlo?

2) El orfanato (Juan Antonio Bayona, 2007)

El orfanato, 2007
El orfanato, 2007

Producida por el mexicano Guillermo del Toro y protagonizada por una magistral Belén Rueda, esta película constituyó un antes y un después en el cine de terror español, hasta el punto de dar lugar a una versión americana y otra japonesa. Obtuvo siete premios Goya.

Carlos y Laura, junto a su hijo adoptivo de siete años, Simón, establecen su nuevo hogar en un la mansión que fuera en sus orígenes un orfanato, donde la propia Laura se crió. Simón, un niño sensible y reflexivo, comienza a hablar de unos amigos que viven en la casa y que nadie más que él puede ver. La visita de una siniestra y misteriosa mujer que afirma ser asistente social, junto con la presencia fantasmagórica de un niño que cubre su cara con un saco, desembocarán en la desaparición de Simón dentro de la propia casa. Entonces, Laura comenzará una búsqueda frenética y desquiciante en la que se topará con más de un descubrimiento, como el asesinato del niño del saco, llamado Tomás.

El final, dramático y absolutamente inesperado, pone el broche sombrío a este excelente filme.

3) El espinazo del diablo (Guillermo del Toro, 2001)

El espinazo del diablo, 2001
El espinazo del diablo, 2001

La crítica concibe esta película como precursora de El laberinto del fauno (2006), también dirigida por Del Toro y que no he incluido en esta lista por parecerme del género fantástico, más que puramente de terror. En El espinazo del diablo, el terror se une al género histórico -tan desarrollado por el cine español-, y el resultado es una película que mantiene la intriga hasta el final, sin descuidar la historia de fondo. Además, cuenta con un elenco brillante de actores, entre los que encontramos a Eduardo Noriega, Marisa Paredes y al argentino Federico Luppi.

El argumento nos sitúa a 1939, comienzo inmediato de la posguerra española. Un grupo de profesores dirige un orfanato en las montañas en el que acogen a huérfanos de republicanos que han sido asesinados o encarcelados durante la guerra. Allí llega Carlos, un niño de diez años que pronto comienza a comunicarse con Santi, el fantasma de un niño asesinado. Santi, poco a poco, le conducirá al descubrimiento de un terrible secreto que implica a algunas de las personas del centro…

4) Nos miran (Norberto López Amado, 2002)

Nos miran, 2002
Nos miran, 2002

Un filme, mucho menos reconocido por la crítica, que supone el el debut de su director, protagonizado por los consagrados Carmelo Gómez e Icíar Bollaín. En mi opinión, a pesar de la inexperiencia de López Amado, se trata de una película que mantiene el suspense hasta el final, con momentos álgidos de tensión como el que muestra el fotograma, donde el protagonista debe recorrer un solitario pasillo de metro.

Juan es un inspector de policía que se enfrenta a un caso de desaparición de un empresario. Pronto conectará el caso con otras desapariciones en similares circunstancias, formando una red que lo relaciona con una dimensión paralela desde la que hay seres misteriosos que nos observan, que tratan de manipular nuestras mentes… ¿Dónde van todos aquellos que desaparecen sin dejar rastro?

5) El arte de morir (Álvaro Fernández Armero, 2000)

El arte de morir, 2000
El arte de morir, 2000

Una película poco conocida, protagonizada por Fele Martínez y que, en un comienzo, no promete demasiado. A pesar de que su estructura es, aparentemente, la anteriormente comentada: un grupo de jóvenes condenados al “hachazo por turno” (entiéndase por “hachazo” cualquier forma sangrienta de asesinato), os recomiendo no abandonar, porque aproximadamente a la mitad de la película, el argumento da un giro y se vuelve absolutamente original.

Una pandilla de amigos contribuyen, por accidente, en la muerte de un joven llamado Nacho, un pintor cuya obra gira en torno a un único tema que le obsesiona: la muerte. Sus accidentales asesinos esconden su cadáver. Cuatro años más tarde, un inspector retoma el caso y los amigos regresan al lugar donde escondieron el cadáver para asegurarse de que sigue allí. Entonces se produce un incendio del que consiguen escapar. Hay un antes y un después del incendio… El mundo que conocían comienza a cambiar, y el espíritu de Nacho se manifiesta repetidamente. ¿Cuál será la explicación?

Expediente Warren: el exorcismo ataca de nuevo

Hoy os traigo la crítica marinística de una película que actualmente sigue en cartelera: Expediente Warren.

Cartel de la película de 2013 Expediente Warren
Cartel de la película de 2013 Expediente Warren

FICHA TÉCNICA

Título original: The Conjuring (The Warren Files)

Año: 2013

Duración: 112 minutos

País: Estados Unidos

Director: James Wan

Guión: Chad Hayes, Carey Hayes

Música: Joseph Bishara

Fotografía: John R. Leonetti

Reparto: Lili Taylor, Vera Farmiga, Patrick Wilson, Joey King, Ron Livingston, Mackenzie Foy, Shanley Caswell, Hayley McFarland, Sterling Jerins, Shannon Kook

Un cartel alternativo de Expediente Warren
Un cartel alternativo de Expediente Warren

Lo cierto es que los carteles, así como los tráilers, parecían prometedores para los amantes del género de terror, entre los que me cuento.

Y de hecho, empezó muy bien. Con una terrorífica muñeca poseída que aterraba a dos chicas que vivían en una casa antigua, cambiando de posición y escribiendo mensajes que decían: “¿Me habéis echado de menos?”. Tengo que confesar que en ese comienzo pasé miedo, sobre todo con la cara de la muñeca.

Pero inmediatamente después, aparece un texto en el que se encuentra esa frase devastadora para el género: Basado en hechos reales.

Cuando en una película de terror tienen que recurrir a ella, significa que están buscando un impacto fácil en el público. ¿Va a dar más miedo porque esté basado en una historia real -que vaya usted a saber cuánto se parece-? El mérito de una película de este género es impresionar por sí misma, por el guión, por la historia, sea real o no.

En el texto también se explicaba que Ed y Lorraine Warren, los “cazafantasmas” que ayudan a la familia protagonista, existieron de verdad y participaron en muchos exorcismos, amparados por el Vaticano. Yo me dije: con la Iglesia hemos vuelto a topar.

De verdad, ¿tanto cuesta entender que, después de El exorcista, todas las demás carecen de originalidad? ¿Dónde están los directores de terror creativos?

Pero volvamos a la historia. En los años setenta la familia Perron, compuesta por el padre, la madre y cinco hijas súper-híper-mega repelentes y escandalosas, se instalan en su nueva casa, una antigua granja situada en Rhode Island. Por supuesto, está en mitad del campo y por allí no hay ni el gato -había un perro, pero enseguida se lo cargan los demonios.

Al poco tiempo de instalarse, descubren un desván que había permanecido cerrado, lleno de trastos viejos. Lo curioso es que en el desván también se encuentra la caldera, y aquí planteo la pregunta: ¿compraron la casa sin agua caliente o no sabían que el agua caliente necesita de la existencia de una caldera? Es para matar a los de la inmobiliaria, vamos…

Pues es abrir el desván y que la casa se les llene de olores raros, pasos, golpes, presencias fantasmales… Aquello parece la Casa del terror del Parque de Atracciones, auténticamente.

El siguiente paso es llamar a los cazafantasmas, que llegan sin traje y sin musiquita, porque estos son amigos de los curas y claro, tienen que parecer más serios. Los Warren descubren que en esa granja vivió una bruja -entiéndase como mujer que practicaba la brujería, que las otras son demasiado comunes- que sacrificó a su bebé en honor al Diablo y después se suicidó, dejando una maldición para todos aquellos que habitaran en el futuro sus tierras. Su táctica consistía en poseer a la madre de cada familia y hacer que asesinara a sus hijos.

El desenlace es brusco y cogido con alfileres. No explican cómo hacen desaparecer al demonio, meten una escena final inocua…

Fotograma de la película
Fotograma de la película

Para los que lo pudieran estar pensando… No, no es Asier, el novio de Paquita, la de Cuéntame cómo pasó. Tienen en común las pintas y que están muy metidos en estos rollitos paranormales. El de la foto es Ed Warren interpretado por el actor Patrick Wilson.

Ninguna interpretación es brillante, pero la más creíble es la de Vera Farmiga en su papel de Lorraine Warren.

De los momentos estelares de la película, como aquel mencionado de la caldera, hay unos cuantos. Por ejemplo, cuando Ed Warren explica a la familia que los demonios siempre llaman a la puerta tres veces porque lo consideran una burla a la Santísima Trinidad. ¿Y no pueden llamar tres veces porque les da por ahí? Mira que hay que ser rebuscado. Aunque eso explica que el famoso cartero de James M. Cain sólo llamara dos veces. El hombre, a pesar de todo, era un buen cristiano.

Otra cosa que me encanta es cómo les llenan la casa de crucifijos a los pobres Perron, y cómo les recriminan que las niñas no estén bautizadas… Evangelización, señores, que no nos enteramos. Luego vienen los fantasmas y a quejarnos, claro, pero no pisamos la Iglesia, y así nos va…

Conclusión… Bauticen a sus hijos. Y esperen a que esta fantástica película sea estrenada en televisión, porque los diez euros que cuesta el cine escuecen demasiado, en este caso.