La voz morena de Johnny Cash

 

johnny-cash-5
Johnny Cash

Cuando sólo era un crío,
me dijo mi madre: “Hijo,
sé siempre un buen chico:
nunca juegues con armas”.
Pero disparé a un hombre en Reno
sólo para verlo morir.
Cuando escucho ese silbido,
agacho la cabeza y lloro.

Con letras como ésta se ganó Johnny Cash el corazón de los presos de la Prisión de Folsom, en California. Mucho se ha escrito acerca de sus míticas actuaciones allí y del hito que supusieron en su carrera musical. La primera fue en 1966 y la segunda, la más conocida, dos años más tarde. En esta segunda grabó su exitoso directo Folsom Prison Blues.

Los presos lo acogieron calurosamente porque se mostró cercano y comprensivo; lo suyo no era simple “postureo” para impulsar su carrera. Realmente, se preocupó por aquellos hombres, por mostrarles el camino correcto. Hablamos, en muchos casos, de presos reincidentes, de criminales cuya moral se había endurecido aún más bajo las durísimas condiciones de la que se consideraba, después de San Quintín, como la prisión más terrorífica del Estado de California.

3fd36ed66c3fb918d57235876412cf0d-787x1000x1
Johnny Cash

Cash creía en la reinserción de los delincuentes, quizá porque él mismo pudo reinsertarse en la sociedad tras muchos años experimentando con la anfetamina y otros tipos de drogas duras. No resulta sorprendente en una estrella del rock –¿alguien podría decirme una que se mantuviera “limpia”?-; pero lo meritorio fue que Johnny sí pudo salir de aquella cárcel impuesta por sí mismo: pudo salir y vivir hasta los 71 años y hasta resultar una influencia positiva para los presos de la Prisión de Folsom y de tantas otras, que lo veían como un ejemplo de superación.

Apodado “el Hombre de Negro” por sus habituales vestimentas oscuras, fue amigo de los grandes de la década de los cincuenta, de los padres indiscutibles del rock: Elvis, Roy Orbison, Little Richard, Jerry Lee Lewis. Se iban por ahí en coche a compartir giras y botellas de whisky. En esos tiempos gloriosos conoció también a June. June Carter, cantante de country, que sería su esposa durante 35 años, aunque ella tuviera que pasar previamente por dos divorcios. June, su eterna compañera de escenarios. Cash murió solamente cuatro meses después que ella, en 2003, porque el escenario de la vida resultaba inconcebible si no lo podían compartir. Hoy se cumplen trece años desde su fallecimiento.

Me gusta el estilo de Cash. Dentro del género del country, no le discuto a Dylan su liderazgo como el gran compositor; pero me quedo con la voz de Johnny. Esa voz morena, profunda, con sus gotas de sangre apache otorgándole su característico aire calmado, poseedor de una sabiduría ancestral que conecta con las raíces más profundas de la tierra. Esa voz que, antes de comenzar un concierto, deleitaba a su público con las mismas palabras simples, vibrantes:

Hello. I’m Johnny Cash…

Anuncios

El compromiso social de Bruce Springsteen

El músico y compositor Bruce Springsteen

Bruce Springsteen nació en Nueva Jersey, tierra que le inspiró gran parte de sus composiciones, vinculadas al folk rock. A mediados de la década de los sesenta, cuando formaba parte del grupo Earth, adquirió el sobrenombre de “The Boss” –“el Jefe”-, debido a su trabajo a la hora de percibir el pago en los conciertos y de distribuirlo entre sus compañeros.  Su trabajo como compositor comenzó rápidamente a ser valorado de forma muy positiva por la crítica, que lo comparó a Bob Dylan.

Es considerado como uno de los referentes dentro del género denominado “heartland rock”, que se desarrolló en la década de los setenta para alcanzar su éxito comercial en los ochenta, en Estados Unidos. Se caracteriza por su toque country o folk, y por las letras, que abordan problemas sociales como la emigración, el desempleo, la pobreza, y sentimientos como la nostalgia por las raíces, la desilusión y la esperanza depositada en el trabajo.

Springsteen siempre se mostró sensible con estos temas, en canciones como “The promised land”, de 1978, que trata sobre un hombre desilusionado con su entorno que, sin embargo, trabaja duro por perseguir su sueño: una vida mejor en una tierra prometida en la que no ha dejado de creer. O una de sus más aclamadas canciones, “Born in the U.S.A.” –“Nacido en los Estados Unidos”-, de 1984, que trata sobre un veterano de la guerra de Vietnam y muestra su absoluto rechazo al conflicto.

“The ghost of Tom Joad”, -“El fantasma de Tom Joad”-, tema perteneciente al álbum homónimo grabado en el año 1995, constituye la culminación del germen de heartland rock que encontrábamos en trabajos anteriores, y está inspirado directamente en la novela Las uvas de la ira, escrita por el californiano John Steinbeck (1902-1968) en 1939. El personaje de Tom Joad es el hijo mayor de los Joad, interpretado por Henry Fonda en la fabulosa película dirigida por John Ford en  1940.

Pero la influencia de la obra de Steinbeck no se limita a este álbum. Las uvas de la ira trata temas tan “springstinianos” como gente hambrienta, campesinos que han perdido sus tierras, caminos, ríos y coches, trabajadores sin empleo, vagabundos y malas tierras, o tierras prometidas… El propio Bruce Springsteen confesó que, al leer esta novela, “se le aclaró la mente”. Trasladó la crítica social de Steinbeck a su propia época, para describir la vida a mediados de los noventa en Estados Unidos y en México, apoyándose en el espíritu de lucha de Tom Joad.

[Texto extraído de CASADO, Marina, El barco de cristal. Referencias literarias en el pop-rock (Editorial Líneas Paralelas, 2014)]