Al otro lado del espejo

dali relojes
Relojes blandos, Salvador Dalí

 

Publicado el 19/9/18 en Estrella Digital

Esta última semana, la primera que he ejercido como profesora de pleno derecho, he tenido la sensación de atravesar al otro lado del espejo. Desde la posición privilegiada de la mesa del profesor, me ha parecido verme sentada en un pupitre, dibujando gatos en el cuaderno, ordenando mi colección de bolígrafos de purpurina o colocándome el pelo para que cayera cuidadosamente sobre el ojo derecho, con la inocente idea de que, cuanto menos se me viera la cara, menos se fijaría el profesor en mí. Este afán de camuflaje no provenía de la irresponsabilidad –siempre llevé los deberes hechos–, sino de una timidez crónica que invadió mis años de adolescencia y acabó conduciéndome por las azuladas sendas de la poesía.

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Aire

-Nadie conoció a Aire como yo –dijo con un tono de pesar viejo escondido en la voz.
-¿Aire? ¿Quién era Aire? –le pregunté.

Luis Cernuda, “El indolente”

playa

A veces, algunas veces, vuelves, Aire, trotando entre los riscos apagados de mi playa. Todos se han ido, y sólo el sol contempla con benevolencia enmudecida tus idas y venidas, tus lengüetazos de espuma sobre la orilla. Después te sientas a pasear tu mirada por el crepúsculo.  Las hebras finas, como de oro, de tu cabello, dibujan paraísos suaves que se recortan sobre el horizonte.

No tienes frío, Aire. No tienes nada de lo que arrepentirte. No eres de verdad, y constituyes la verdad más límpida que he conocido. Me miras como siempre, con esa picardía inocente que parece invitarme a coger tu mano, a pasear contigo por entre las estrellas de la tarde que el firmamento se deja olvidadas en cada amanecer.

Quizá algún día, cuando la realidad se vuelva demasiado sucia y yo tenga miedo de apagarme, tome al fin tu mano, Aire, y me vuelva yo también un torbellino de carne y de cabellos rubios, invadida de luz, siendo más luz que el propio sol, trotando sobre los riscos amables de nuestra playa. Porque quiero caminar sobre la arena sintiendo el frío de la sombra sobre mis pies desnudos. Porque quiero saber que sigues vivo, en alguna parte, y quiero ser tú; trotar, soñar, hacerme sol. Olvidarme de las mezquindades del mundo.

El mar no te asesinó, Aire. Me lo dicen tus ojos rubios que sonríen a la tarde, muy tarde, cuando acariciados por el mar nos sentamos a devorar crepúsculos mientras hablamos en voz muy queda, casi en un susurro que la marea engulle sin piedad, volviéndolo invisible.

Voy a necesitarte, Aire. Voy a necesitarte otra vez, mucho.

.

(Aire, aquel adolescente soñado por la imaginación de un poeta, no regresó, porque nunca se había ido. Siguieron necesitándose mutuamente, entrelazando sus respectivas existencias. Resulta imposible especificar cuál de ellas era más real.

Ahora, ella vuelve algunas veces a la playa. Baila con el viento y con los cabellos pálidos de Aire, coloreándose, vistiéndose de sol. Únicamente lo hace cuando la realidad se torna demasiado sucia y su mirada demasiado opaca, cuando llueven recuerdos.)

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  • Esta prosa poética ha sido una de las tres seleccionadas para publicarse en el número especial de verano de la revista Voladas, titulado “La playa”.

Septiembre

Llega septiembre y el verano se marchita lentamente. Y los Doors consiguen definir, de nuevo, el momento:

[…] Morning found us calmly unaware, 
noon burned gold into our hair. 
At night, we swam at laughin’ sea. 
When summer’s gone, where will we be? 

Summer’s almost gone, 
summer’s almost gone. 
We had some good times, 
but they’re gone.
The winter’s comin’ on, 
summer’s almost gone.

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Pero septiembre también guarda sus cosas buenas. Por ejemplo, el comienzo de la nueva temporada de El Marcapáginas, que tendrá lugar hoy, a las 21:00 horas. Por si no lo conocéis, es el programa cultural más fresco de las ondas, en el que se tocan todos los palos de la cultura -literatura, música, pintura, filosofía…- con entrevistas a grandes personalidades culturales y debates entre los mayores expertos en cada tema… Está dirigido por el excelente periodista y filólogo David Felipe Arranz y se sintoniza en la cadena Gestiona Radio.

Hoy el programa está dedicado a la novela de aventuras

Así que ya sabéis, sintonizad cada viernes Gestiona Radio de 21:00 a 23:00 horas, o entrad en la página de El Marcapáginas. También lo podéis seguir por Twitter y Facebook. Y los sábados, se repite de 23:00 a 1:00.

Ah, y yo tengo la suerte de colaborar. Me encontraréis algunos viernes a cargo de la sección  de El Barco de Cristal, donde relaciono el rock clásico con la literatura. Hoy no toca, pero tenemos muchas más secciones fascinantes y a mí me podréis oír en la Revista de prensa, comentando las noticias culturales de la semana… ¡como la retirada de Little Richard!

En El Marcapáginas, a bordo de El Barco de Cristal, mi sección
En El Marcapáginas, a bordo de El Barco de Cristal, mi sección de rock y literatura

Por otra parte, alguno se preguntará por qué no he vuelto a publicar en mis blogs Como naipe cuya baraja se ha perdido… y A caballo en el quicio del mundo. La respuesta es que ya no puedo acceder a ellos. He perdido la contraseña y Google no me proporciona una nueva si no respondo a un cuestionario prácticamente imposible

Ruego que si a alguien le ha pasado y sabe cómo poder recuperar la contraseña por otra vía alternativa, se ponga en contacto conmigo… Tengo esos blogs desde 2008, y me había hecho con ellos un huequecito en la red. Les he cogido mucho cariño y hay mucha gente que los sigue, y ni siquiera puedo publicar un aviso contando lo que ha pasado para redirigirles a éste.

Os estaría muy agradecida.