Veranos gaditanos

Hace unos cuantos años, mi familia aún no había cambiado Chiclana por Conil como destino de vacaciones de verano. La playa de la Barrosa era más grande y también -por desgracia- más civilizada.

Este verano regresamos un día al pueblo de Chiclana. No queda lejos desde Conil. Chiclana no tiene demasiado atractivo turístico  mas allá de su fama de tierra natal del famoso “fino de Shiclana” -léase con acento gaditano-, un vino blanco muy aclamado por los amantes del néctar -no opino por no ser experta ni habitual consumidora de vinos.

En Chiclana de la Frontera, Cádiz. Agosto de 2013
En Chiclana de la Frontera, Cádiz. Agosto de 2013
En Chiclana de la Frontera, Cádiz. Agosto de 2013
En Chiclana de la Frontera, Cádiz. Agosto de 2013

El momento más divertido de este reencuentro chiclanero fue cuando conocimos al que se autodefinió como “loco del pueblo”. Me recordó a esos personajes pintorescos que describe Alberti en sus memorias. Tradicionalmente, en cada pueblo ha habido un loco oficial. Este no sé si sería de fábrica o aderezado con grandes cantidades de alcohol, pero el caso es que se puso a cantar una tonadilla flamenca que decía algo así como “mató a Franco y mató a Carrero Blanco, y yo me alegro…”, y demás mensajes chorpatélicos que traían las risas garantizadas. Ademas, cantaba como los ángeles  Ya lo dijo el, que “tenia el malaje de Camarón . Daba mucha pena ver como lo echaban con cajas destempladas de todos los bares si lo veían acercarse… Después de que intentara regalarnos su chaqueta -“pisha, que yo no la necesito”- y un móvil roto por el que fingía hablar, nosotros también tuvimos que evitarle.

Malecón de Cádiz, agosto de 2013
Malecón de Cádiz, agosto de 2013

Dicen que el Malecón de Cádiz se parece al de La Habana, solo que los edificios de la bahía de Cuba están en un estado mucho más ruinoso.

La ciudad de Cádiz tiene un embrujo especial; como diría Lorca: tiene duende. Si tuviera que elegir un sitio para vivir que no fuera mi Madrid, no dudaría en elegir Cádiz. Por su playa de la Caleta, sus callejitas con ventanas enrejadas que desembocan en plazuelas secretas y cuajadas de geranios. Por las palmeras recortadas sobre el azul de los cielos, por sus guitarras imprevistas en el crepúsculo y por esa gitana que vimos bailar aquella noche, junto a la Catedral.

Catedral de Cádiz
Catedral de Cádiz

Siempre que vuelvo a la ciudad, recuerdo aquel tanguillo de Carlos Cano -gaditano de pro- que decía eso de “La Habana es Cádiz con más negritos; Cádiz, La Habana con más salero”:

En el Sur

El pasado lunes me despedí de Madrid temporalmente y partí hacia el suroeste, hacia tierras extremeñas, perfumadas de encinas y de guitarras emocionadas. Villafranca de los Barros… Lo llamo “mi pueblo”, pero en realidad es el de mi madre, porque yo nací en Madrid. Sin embargo, después de toda la vida yendo en verano o en Semana Santa y de conocer todas las tradiciones, dichos populares, leyendas urbanas y demás asuntos regionales -además de ser capaz de reproducir el acento local con un 10 % de margen de error-, puedo considerarme una especie de “hija adoptiva” de Villafranca.

En el cartel de entrada, pone “Villafranca de los Barros, ciudad de la música”, porque, según parece, tiene una amplia tradiciòn musical. Mas tradicionales me parecen, sin embargo, las bollas con huevo, las perrunillas y las flores, todos ellos dulces típicos -lo confieso, soy una golosa. Y para los amantes del vino, el pueblo es famoso por Viña Canchal, vino de tierra de barros, muy célebre y, según dicen, la quintaesencia de su género.

Al pueblo no le falta de nada, excepto amigos… (villafranqueses que leáis esto, ¡manifestaos!). Se producen, además, unas situaciones muy divertidas, como la que reproduzco a continuación:

SEÑORA 1– ¿Vive aquí el Vueltina?

SEÑORA 2– Si, aquí, a dar una vueltina…

SEÑORA 1– ¡No! Que si vive aquí el Alehandro, el Vueltina…

En la Carrera Grande de Villafranca de los Barros, Badajoz
En la Carrera Grande de Villafranca de los Barros, Badajoz

Escribo estas palabras desde el porche de la casa de Conil donde me alojaré hasta el 15 de agosto con mi familia. El viento de levante me azota los cabellos y me incita a cometer un asesinato o a comenzar una religión, como diria Jim Morrison. El levante, en Cádiz, es la locura andaluza hecha viento. Rafael Alberti, en La arboleda perdida, tiene un estudio muy clarividente al respecto…

Conil de la Frontera, situado en plena Costa de la Luz, a unos 50 km. de Cádiz, es un pueblo costero de azules y blancos gaditanos. Tiene una playa inmensa, que no ha perdido del todo su toque salvaje, y calles estrechas y empinadas que por la noche desprenden un aroma mágico a esa planta que en Andalucía llaman “dama de noche”. Conil puede ser una guitarra doliente o unas palmas alegres, una bandada de flamencos o un firmamento que se deshace para en el mes de agosto desprenderse en decenas de estrellas fugaces, popularmente conocidas como las Lágrimas de San Lorenzo.

Conil es uno de los principales motivos por los que fui capaz de ahondar en el alma de Rafael Alberti, de identificarme con su mar, con sus azules y sus blancos de cal y océano, con esa pequeña e inocente vena cáustica que genera el viento de levante. Alberti era de El Puerto de Santa María, cierto, pero conocer cualquier pueblo de Cadiz es deslumbrarte primero y enamorarte después, y creer que te has enamorado de una persona que allí conociste, pero más tarde, cuando las personas se marchan, te descubres en los inviernos soñando con regresar, aunque sepas que solo queda la tierra. Entonces es cuando te das cuenta de que tienes la mitad de tu corazón inundado por las olas del mar de Cádiz…

Frente a la playa de Conil, agosto de 2012
Frente a la playa de Conil, agosto de 2012

Llevo viniendo a Conil desde hace unos seis veranos, quizá más. En alojamientos más o menos pintorescos, aunque el de este año, en cuanto a diseño, se lleva la palma. ¿Un dormitorio con acceso a un salón secreto? ¿Otro dormitorio al cual se accede desde una de las dos cocinas? O un armario imposible de abrir, porque los que colocaron los muebles no debían ser ingenieros, precisamente…

"Epic fail" en diseño arquitectonico...
“Epic fail” en diseño arquitectonico…

Bilingüismo o estupidez nacional

Hace poco hablaba sobre el término postureo y su aplicación en el ámbito cultureta –que no cultural- en el aniversario del nacimiento de Federico García Lorca. Las fechas señaladas, centenarios, muertes y demás acontecimientos cronológicos son un campo de minas para ponernos estupendos y demostrar al mundo que estamos “en la onda”. Y más con la llegada de Twitter, desde la cual cada día es el Día Mundial de algo –de la Felicidad, de las Sonrisas, de la Música, y de los Unicornios-Rosas-Que-Sobrevuelan-El-Arco-Iris.

"My Little Poney"
“My Little Poney”

Hoy, tal como he escuchado en el telediario –por llamar de alguna forma al espacio televisivo de TVE de las 15:00-, es el “Día E”. Al contrario de lo que puede parecernos, no se trata de una fecha bélica señalada –como pudiera ser el “Día D” o del Desembarco de Normandía. Lo de “E” es por “Español” -¡viva la creatividad!-, y se trata de una jornada creada por el Instituto Cervantes que homenajea nuestro maravilloso idioma:

El Instituto Cervantes celebra en todo el mundo El Día E, la fiesta de todos los que hablamos español

El Instituto Cervantes celebra hoy en su sede central y en todos los centros repartidos por el mundo el Día E, una jornada en la que festeja la fuerza de un idioma que hablan 500 millones de personas. El español es la segunda lengua del mundo en número de hablantes nativos, el segundo idioma de comunicación internacional y el tercero más utilizado en Internet. 

Así se anuncia el día de hoy en la página web del Instituto Cervantes, adjuntando programación de conferencias, encuentros, concursos y demás actividades culturales lúdico-festivas. Bien lo merece, siendo un idioma que “hablan 500 millones de personas”.

Cartel del "Día E" del Instituto Cervantes
Cartel del “Día E” del Instituto Cervantes
Actividades en el Instituto Cervantes por la celebración del "Día E"
Actividades en el Instituto Cervantes por la celebración del “Día E”

Me parece estupenda la iniciativa del Cervantes; ojalá se hicieran más cosas así, pero trasladado al contexto social que nos envuelve, resulta un poco chocante… y casi diría “hipócrita”. O por expresarlo de otro modo: un ejemplo más de postureo.

Porque mientras el Cervantes exhibe su pasión por el español, los colegios y los institutos se matan por instaurar el bilingüismo en las aulas. Y nos encontramos con artículos tan indignantes como éste, del Huffington Post:

Las asignaturas pendientes de la enseñanza bilingüe en España

La enseñanza bilingüe se extiende cada vez más en España. Algunos datos lo confirman: este curso ha llegado a 377 centros educativos en la Comunidad de Madrid, en Andalucía son ya más de 800 y en 2015 se espera que la mitad de los colegios públicos madrileños y al menos un tercio de los institutos sean bilingües. Se pretende, así, potenciar la enseñanza de idiomas -especialmente de inglés-, pero el sistema se está encontrando con un problema duro: escasean los profesores con nivel suficiente para dar sus clases en otro idioma.

Así comienza el artículo del Huffington. En párrafos sucesivos, se extiende sobre la polémica de qué es mejor: profesores especializados en una materia que no dominen el inglés o personas bilingües que no dominen una materia, pero puedan explicarla de modo superficial. ¿Cuáles creéis que son los más aceptados?

Bilingües, por supuesto. ¿A quién le importa que los chavales aprendan ciencia, si pueden convertirse en unos perfectos angloparlantes –incultos, eso sí-? Así que la solución para la crisis no es estudiar una carrera universitaria, sino irnos todos a Inglaterra o a Norteamérica y hacernos bilingües. Y luego volver a España en busca de trabajo.

Viñeta extraída de cehsarajevosfp.blogspot.com
Viñeta extraída de cehsarajevosfp.blogspot.com

Y qué decir de la Literatura Española, impartida en inglés. “Mr. Quijote of The Mancha” sonaría mucho más glamuroso. Y Lorca se moriría de la risa con sus Gypsy Ballads –que viene siendo algo así como “Baladas Gitanas”; muy grande.

Estúpidos. Eso es lo que somos, por infravalorar un idioma tan rico como el español, cuando en Estados Unidos un 16 % de la población es hispanohablante y, sin embargo, no se reconoce la cooficialidad de la lengua. Los yanquis no tienen ningún problema en marginar el español, y en España somos tan masoquistas que contribuimos a ello.

Por no hablar de la confusión que supone para los niños equiparar la lengua materna con una segunda lengua, logrando que, en muchos casos, no aprendan bien ninguna de las dos.

Y que conste que no estoy en contra de la multiculturalidad, ni de la apertura idiomática, y soy consciente de la importancia que tiene el dominio del idioma inglés en el mundo, y por ello considero que hay que fomentarlo. Pero de fomentarlo a cargarnos nuestra propia lengua existe un trecho. Sí estoy en contra de toda esta moda del bilingüismo en la “aldea global”. No perdamos nuestra personalidad, por favor, ni la variedad de matices del idioma español, o la riqueza presente en nuestra literatura –presente no solo en España, sino también en Hispanoamérica.

Cada vez que leo una de esas desternillantes noticias sobre exigencias de bilingüismo en la Educación española, me acuerdo de aquel poemilla cómico de Rafael Alberti:

SONSONETE DE LA COCACOLA

Me basta ver la coca-cola,

ese vómito invasor,

para morirme de dolor

lejos de mi tierra española.

 

Cuando bebida tan extraña

veo orinar de una botella,

grito alto: ¡Me cago en ella!

¿Qué hago yo aquí lejos de España?

 

Y si en la farra disoluta

llego a beberla alguna vez,

grito más alto: ¡Hijo de puta!

¿Qué hago tan lejos de Jerez?

 

Me basta ver la coca-cola,

ese pis norteamericano,

para correr fusil en mano

a salvar mi tierra española.

Famoso cartel del Tío Sam, de J. M. Flagg, reclutando soldados para la Primera y Segunda Guerra Mundial
Famoso cartel del Tío Sam, de J. M. Flagg, reclutando soldados para la Primera y Segunda Guerra Mundial

“…Cuando abierto en el aire, ya es de todos los hombres”

Recitando en el VII Festival Internacional "La palabra en el mundo". 16 de mayo de 2013
Recitando en el VII Festival Internacional “La palabra en el mundo”. 16 de mayo de 2013

A mí las inyecciones de moral, poéticamente hablando, siempre me han resultado muy provechosas para la inspiración. Dichas inyecciones de moral no tienen por qué venir en forma de premio o de recompensa económica; basta con que alguien se interese por tu poesía. Basta con saber que lo que escribes es bueno, o al menos gusta. Que eres capaz de emocionar.

A lo largo de esta semana, lo he sentido en dos ocasiones.

El martes, 14 de mayo, participé en el Encuentro de Poesía Iberoamericana en Casa de América, organizado por la Embajada de Ecuador en España. Intervinieron también, además de Antonino Nieto –a quien debo mi participación-, los poetas Ángel Luis González, Freddy Guachilema, Ouka Leele, José Luis Pardo, Davina Pazos, Gonzalo Pernas, Patricia Sacoto y Eduardo Zepeda-Henríquez.

Recité dos poemas, “Technicolor” –homenaje al Hollywood clásico- y “Mayo”. Lo más emocionante fue cuando, al final del acto, algunas personas se acercaron para elogiar el de “Technicolor”.

La noticia del acto ha aparecido en varios medios:

Diario Despertador

Todo Literatura

Culturamas

Diario Independiente Digital

Encuentro de Poesía Iberoamericana en Casa de América. 14 de mayo de 2013
Encuentro de Poesía Iberoamericana en Casa de América. 14 de mayo de 2013
Encuentro de Poesía Iberoamericana en Casa de América. 14 de mayo de 2013
Encuentro de Poesía Iberoamericana en Casa de América. 14 de mayo de 2013

Ayer, 16 de mayo, tuve el honor de participar en el VII Festival Internacional “La palabra en el mundo”, en homenaje a Miguel Hernández. Se celebró en el Palacio de la Prensa, donde el poeta fue injustamente condenado a muerte por el franquismo en 1940. Recité dos poemas: “Pronóstico improvisado” y “El cielo es del color de las tormentas”, introducido por aquellos versos de Cernuda:

¿No sentís a los muertos?

Mas la tierra está sorda.

VII Festival Internacional "La palabra en el mundo", en homenaje a Miguel Hernández. Palacio de la Prensa, Madrid, 16 de mayo de 2013
VII Festival Internacional “La palabra en el mundo”, en homenaje a Miguel Hernández. Palacio de la Prensa, Madrid, 16 de mayo de 2013
VII Festival Internacional "La palabra en el mundo", en homenaje a Miguel Hernández. Con el poeta Antonino Nieto y Pablo Nieto, secretario de Cultura y Deportes del PSM
VII Festival Internacional “La palabra en el mundo”, en homenaje a Miguel Hernández. Con el poeta Antonino Nieto y Pablo Nieto, secretario de Cultura y Deportes del PSM
VII Festival Internacional “La palabra en el mundo”, en homenaje a Miguel Hernández. Con Antonino Nieto y Andoni Ros
VII Festival Internacional “La palabra en el mundo”, en homenaje a Miguel Hernández. Con Antonino Nieto y Andoni Ros

Tengo que decir que nada de esto hubiera sido posible sin la ayuda del gran poeta y buen amigo Antonino Nieto, que ha contado conmigo para ambos eventos. Gracias también a David Felipe Arranz, director del estupendo programa cultural de radio en el que colaboro, El Marcapáginas, por su apoyo incondicional, sus consejos y su completo reportaje fotográfico-facebookero. Y a Guillermo Pescador, Javier Velasco, Javier Vázquez Losada y José María Martín, por compartir la noticia en sus respectivos medios: Diario Despertador, Todo LiteraturaCulturamas y Diario Independiente Digital:

Cuando alguien me critica por mi ambición –todavía viva- de publicar mi obra algún día, yo siempre apelo a aquellos versos de mi admirado Rafael Alberti:

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta,

quien mire al corazón sin muros del poeta?

¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?

 

Cantad alto. Oiréis que oyen otros oídos.

Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.

Latid alto. Sabréis que palpita otra sangre.

 

No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo

encerrado. Su canto asciende a más profundo

cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.

Para mí, como para Alberti, la poesía no es poesía si sólo existe el poeta. Mi ambición no es más que lograr conmover con mis versos, llegar a los corazones. Ámame con nostalgia, / como a una sombra, como yo he amado / la verdad del poeta bajo nombres ya idos, dijo Luis Cernuda.

En estos momentos, siento la imperiosa necesidad de desangrarme escribiendo.

Si logro llegar al menos a un corazón, habrá merecido la pena.