El lirismo en la poética de Jorge de Arco

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Ahora que la sobriedad domina la poesía contemporánea, encontrar una voz como la de Jorge de Arco, luminosa y cuajada de hermosas metáforas, resulta muy agradable y sorprendente. Porque es el suyo un estilo elaborado, que busca la belleza en la forma, pero que no descuida el mensaje. Al contrario: las imágenes contribuyen a aportar una mayor hondura, una profundidad desnuda que en ocasiones alcanza los límites de un particular misticismo que conecta con los elementos naturales. El poeta vuelve a ser esa figura romántica o cernudiana que traduce para los hombres la lengua de la naturaleza a través de la palabra, una palabra delicada, precisa, que late, que tiembla: “Se derrama noviembre por tus manos / y anochece de espaldas a tu lacio cabello”. El amor se expresa también mediante esa naturaleza: “Mientras, la luz derrama entre tus párpados / un rumor de deseos y violetas / y yo, envuelto en tu más limpio destello, / me asomo a los perfiles de esta ausencia constante / y me pregunto, / cuando sueltas la tarde de mi mano, / cómo sería ver / el mar desde la playa de tus ojos”. La infancia es el territorio de la inocencia y brota a partir de una sencilla metáfora: “Éramos niños. / No nos cupo el dolor entre los párpados”.

El universo, en la poética de Jorge de Arco, se detiene igual que un carrusel para permitir al poeta esa contemplación lírica y precisa, en silencio, en soledad: “Y allí, deshilvanados los instantes / que me pertenecieron, / escondo el rostro / y permanezco aún, casi doblegado, / bajo las luces tenues que me ausencian”, “Te vas y nadie queda, / ni las aguas que fueran territorio / de la niñez, ni los cielos más heridos, / ni las fronteras / que trazaran la súplica del aire”.

En Huellas, la antología publicada en 2018 por Ars Poetica, hallamos una formidable muestra de la obra poética de Jorge de Arco desde 1996 hasta 2017, que comienza con Las imágenes invertidas y termina con El sur de tu frontera. Un viaje de décadas en el que el poeta va consolidando una voz luminosa, caracterizada por la importancia de las imágenes y del ritmo: se trata de una poesía lírica, en el sentido melódico. En los primeros libros, ahonda en su propia psique y halla una inquietud personalizada en la culpa: “rota un día la voz que mordiera el pecado, / la voz de la venganza, / queda el olvido mismo, los lugares soñados, la piel del paraíso”. Progresivamente la voz se va serenando. La memoria configura el presente, lo eleva, lo poetiza: “DEJAD que la distancia se detenga en mis ojos / para poder volver a ver / las negras flores, / los celestes lagos, / los amarillos cielos / que pintase tu mano enamorada”.

Jorge de Arco (1969) es poeta, crítico, profesor universitario y Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma. Dirige desde hace más de una década la revista Piedra del Molino, en la que da a conocer las voces emergentes del panorama poético nacional. Su propia obra poética ha recibido numerosos galardones como el Premio Ciudad de Alcalá, el premio Comunidad de Madrid de Arte Joven, el San Juan de la Cruz, el José Zorrilla o el Rafael Morales.

“11 aforistas a contrapié”: la realidad hecha mosaico

“Como dinosaurio inadvertido, una amanecida la perplejidad estaba ahí. Un misterioso virus confinó en casa miedos e incertidumbres y despobló aceras con efectividad arbitraria”.

Podría ser el comienzo de un relato –con guiño a Monterroso incluido–, pero es la “Nota final” de la antología 11 aforistas a contrapié, en la que José Luis Morante, responsable de la edición, selección y prólogo, describe las circunstancias en las que se fraguó la obra. Una pandemia y el salvavidas emocional de la cultura: la música, los libros, nos permitieron olvidarnos por momentos de que vivíamos una película de ciencia ficción –o “ciencia-aflicción”, que diría Ángel González– que no se ha terminado. Y mientras el mundo se derrumbaba, José Luis Morante reunió pequeños fragmentos de realidad poetizada en este libro que José María Cumbreño, director de Liliputienses, ha editado con mucho mimo. El resultado es un mosaico de miradas y colores que, juntos, iluminan este presente desconcertante.

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“Ahora que es tarde”: un puente levadizo a la poesía de José Luis Morante

En palabras de Antonio Machado, vivir es “pasar haciendo caminos sobre la mar”. También podríamos aplicarlo a la literatura. Hay caminos más anchos y otros más estrechos; senderos que se interrumpen frente a un árbol hendido por el rayo y otros que continúan, serpenteantes pero firmes, desafiando al tiempo y a cualquier obstáculo que esgrima la existencia misma.

El camino poético de José Luis Morante (El Bohodón, Ávila, 1956) es largo y fructífero, cuajado de lecturas que crecen a uno y otro lado, perennes y frondosas, perfilando el trazado. Hoy tenemos la ocasión de adentrarnos por ese camino gracias a la aparición de Ahora que es tarde, una antología que recoge una selección de su obra poética entre 1990 y 2020. El libro, exquisitamente editado por La Garúa, cuenta con un prólogo de Antonio Jiménez Millán titulado “José Luis Morante: poesía y reflexión”, que hace referencia a uno de los rasgos más característicos de su poética: la profundidad, la hondura. Verso a verso, el pensamiento se despliega como la lengua de una mariposa; avanzamos página a página con naturalidad mientras el poeta nos contagia de su minucioso y lírico afán por analizar el mundo que nos rodea y, de paso, nuestro propio paisaje íntimo.

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Antología de los Bardos

Rompo de nuevo mi silencio opositoril para anunciar con júbilo que ya ha salido a la luz la Antología de mi grupo poético, Los Bardos, con Ediciones de la Torre. Además de figurar entre los poetas antologados (junto a María Agra-Fagúndez, Débora Alcaide, Rebeca Garrido, Alberto Guerra, Alberto Guirao, Conchy Gutiérrez Blesa, J. L. Arnáiz, Andrés París, Francisco Raposo, Eric Sanabria y Andrea Toribio), soy la autora del prólogo y de las semblanzas individuales que acompañan a cada una de las doce muestras poéticas.

El viernes pasado recibimos los primeros ejemplares en nuestro «cuartel general», la vinoteca Xelavid:

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