«Peace Frog», The Doors

There’s blood in the streets, it’s up to my ankles.
There’s blood on the streets, it’s up to my knee.
Blood on the streets in the town of Chicago;
blood on the rise, it’s following me.

She came just about the break of day.
She came and then she drove away,
sunlight in her hair.

Blood in the streets runs a river of sadness,
blood in the streets it’s up to my thigh.
Yeah, the river runs down the legs of the city,
the women are crying red rivers of weepin’.

She came into town and then she drove away,
sunlight in her hair.

Indians scattered on dawn’s highway:
bleeding ghosts crowd
the young child’s fragile eggshell mind.

Blood in the streets in the town of New Haven,
blood stains the roofs and the palm trees of Venice,
blood in my love in the terrible summer,
bloody red sun of phantastic L.A.
Blood screams the pain as they chop off her fingers,
blood will be born in the birth of a nation.
Blood is the rose of mysterious union.

There’s blood in the streets, it’s up to my ankles.
Blood in the streets, it’s up to my knee.
Blood in the streets in the town of Chicago.
Blood on the rise, it’s following me.

 

Hay sangre en las calles: me llega a los tobillos…
Sangre en las calles: me llega a las rodillas.
Sangre en las calles, en la ciudad de Chicago.
Sangre que asciende, que me persigue.

Ella llegó casi al acabar el día.
Llegó y después se fue 
con la luz del sol en su cabello.

Sangre en las calles, por las que circula un río de tristeza.
Sangre en las calles: me llega hasta el muslo.
Sí, el río fluye sangriento por las piernas de la ciudad,
las mujeres están llorando rojos ríos de lágrimas.

Ella llegó a la ciudad y después se fue con la luz del sol en su cabello…

Indios sangrando diseminados en la autopista del amanecer:
fantasmas invadiendo la frágil mente de un niño.

Sangre en las calles de la ciudad de New Heaven,
sangre que mancha los tejados y las palmeras de Venice.
Sangre en mi amor, en el terrible verano…
El sangriento sol rojo de la fantástica ciudad de Los Ángeles.

La sangre grita en el cerebro mientras les cortan los dedos,
la sangre manará en el nacimiento de una nación.
La sangre es la rosa de una misteriosa unión.

Hay sangre en las calles: me llega a los tobillos…
Sangre en las calles: me llega a las rodillas.
Sangre en las calles, en la ciudad de Chicago.
Sangre que asciende, que me persigue.

Estoy cansado

Estar cansado tiene plumas,
tiene plumas graciosas como un loro,
plumas que desde luego nunca vuelan,
mas balbucean igual que loro.

Estoy cansado de las casas,
prontamente en ruinas sin un gesto;
estoy cansado de las cosas,
con un latir de seda vueltas luego de espaldas.

Estoy cansado de estar vivo,
aunque más cansado sería el estar muerto;
estoy cansado del estar cansado
entre plumas ligeras sagazmente,
plumas del loro aquel tan familiar o triste,
el loro aquel del siempre estar cansado.

Luis Cernuda, Un río, un amor

A veces, en octubre, es lo que pasa

Cuando nada sucede,
y el verano se ha ido,
y las hojas comienzan a caer de los árboles,
y el frío oxida el borde de los ríos
y hace más lento el curso de las aguas;

cuando el cielo parece un mar violento,
y los pájaros cambian de paisaje,
y las palabras se oyen cada vez más lejanas,
como susurros que dispersa el viento;

entonces,
ya se sabe,
es lo que pasa:

esas hojas, los pájaros, las nubes,
las palabras dispersas y los ríos,
nos llenan de inquietud súbitamente
y de desesperanza.

No busquéis el motivo en vuestros corazones.
Tan sólo es lo que dije:
lo que pasa.

Ángel González, Muestra, corregida y aumentada, de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan

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